Mi verdad puede resultar ficticia; mi fantasía puede parecer realidad.
La verdad y la fantasía son como los idiomas, si no se saben interpretar, es difícil comprenderlos.
(Isabel Sánchez)







En este post explico detalladamente lo que se esconde detrás de esas misteriosas estelas que todos hemos observado alguna vez en nuestros cielos.
Se tratan de fumigaciones secretas altamente contaminantes y muy dañinas para nuestra salud con un único objetivo que más adelante explico. Lee atentamente lo que muchas webs y foros nos quieren advertir.
La alarma saltó en EE.UU en el año 1997. De la noche a la mañana se comenzaron a ver en el cielo extrañas nubes en forma de X que parecían corresponder al cruce de dos aviones que dejaban largas y tupidas estelas blancas tras de sí, con la particularidad de que, lejos de desaparecer a los pocos segundos como era habitual, perduraban en el tiempo expandiéndose hasta formar una densa neblina en el cielo. Decenas de personas conectadas con la naturaleza se dieron cuenta de que todo aquello no era normal ni natural, y comenzaron a denunciar que algo muy extraño estaba aconteciendo en nuestros cielos.
El nombre que se les dio a estas estelas fue: “chemtrails”, anglicismo que proviene de la unión de las dos palabras: chemical (químicos) y trail (cola) y que se asemeja a la palabra contrail que significa estela de condensación (usada hasta entonces para denominar a las colas blancas de vapor que los aviones jet dejaban tras de sí en el cielo y que se disipaban rápidamente a los pocos segundos). En España y otros países europeos estas estelas anómalas comenzaron a verse más tarde, hacia el año 1999, e igualmente desataron las sospechas de la gente más observadora.
Los chemtrails son más usuales de lo que pueda llegar a pensarse, de hecho, pueden observarse casi a diario en nuestros cielos.
Actualmente en España existe este foro que sigue muy de cerca este controvertido tema, y lleva a cabo un seguimiento a diario de las fumigaciones en varios puntos de la península ibérica, e incluso se han unido personas de otros países.
Asímismo en la mayoría de países occidentales se están siguiendo y denunciando estas fumigaciones secretas e ilegales sobre la población civil, sin que ninguna autoridad competente ofrezca una respuesta convincente a lo que acontece en el cielo de todo el planeta, ante la frustración y la impotencia de la ciudadanía que observa, con inquietud, como su cielo es fumigado casi a diario.
Existe mucha información en Internet sobre este fenómeno. Buena parte de la información que niega la existencia de los chemtrails forma parte de una estrategia de desinformación y ocultación perpetrada por personas al servicio de los responsables de estas operaciones que se esfuerzan, las 24 horas del día, en mantener su versión como verdadera.
Para ello utilizan las siguientes estrategias:
Por un lado, podemos encontrar métodos de desinformación, como la publicación de textos y teorías que intentan desviar la culpabilidad de los chemtrails a los extraterrestres y sus OVNIS para así crear un velo de “frikismo”, de extravagancia o de leyenda urbana alrededor del fenómeno.
Por otro lado, encontramos el cinismo pseudos-científico (la versión oficial), que continúa empeñado en hacer creer que esas estelas anómalas son solamente vapor de agua y que siempre estuvieron ahí, o que son producidas por la mayor altura que los vuelos comerciales tienen desde hace una década (14.000 metros). Esta teoría cae bajo su propio peso, ya que los aviones que dejan los chemtrails vuelan entre las nubes tipo cúmulo y este tipo de nubes nunca se da por encima de los 3.000 metros de altitud, y la mayoría de las veces, se pueden distinguir a simple vista las alas de los aviones que fumigan nítidamente.
Respecto a esto, el investigador Rociano Marcianó comprobó mediante medios ópticos que. Utilizando un láser de 4 kilómetros de alcance, lograba acertar a los aviones que pasaban fumigando en las noches de Sanremo, Italia, quedando nuevamente refutada la teoría de que dichos aviones podían ir a más de 8.000 metros (Condiciones que según la NASA, son indispensables para que las estelas de condensación se formen).
Una simple observación inteligente nos puede sacar de dudas: por la ley, los aviones comerciales no pueden volar en formación, tampoco es usual ver un avión comercial variar su rumbo 180º o hacer giros tan agresivos que llevarían a la náusea a la mayoría de sus pasajeros. Y más aún cuando estas estelas forman círculos, y son fotografiadas en ciudades que no tienen aeropuertos. Definitivamente, los aviones de baja altura que pasan fumigando no corresponden a aviones comerciales y es fácil percatarse de ello.
Hace algún tiempo, se daba la circunstancia de que, al tomar fotografías con zoom a estos aviones sospechosos, no se captaban logotipos, ni colores identificativos. Eran totalmente blancos, grises, o a veces translúcidos, sin distintivos. Pero, desde hace algún tiempo y a raíz del creciente número de observadores de este fenómeno, se ha observado que estos mismos aviones fumigadores presentan colores similares a las compañías aéreas, por lo que se piensa que han empezado a pintarlos para no levantar tantas sospechas.
Si nos dedicamos a observar el cielo de forma habitual, podemos observar, e incluso grabar, pruebas irrefutables de fumigaciones intencionadas como las que muestra el siguiente vídeo.



¿Pero cuál es el verdadero motivo de estas fumigaciones que son tan cuidadosamente ocultadas a la población?
Si algo se percibe cuando uno entra en los foros de observadores del cielo es pasión por la investigación, y para investigar no hacen falta millones de euros o carreras universitarias, sino ganas de hacerlo. A lo largo del último año, un simple grupo de personas observadoras probablemente hayan llegado a más conclusiones que todos los miles de científicos subvencionados por los gobiernos, lo cual hace pensar, que tal vez no se desee llegar a ninguna conclusión o solución.
Según las conclusiones de los observadores españoles, estas estelas, lejos de ser inocuo vapor de agua, serían rociadas a baja altura, entre y sobre las nubes cúmulos con varios fines:
1.- Erradicar la posibilidad de precipitación de las nubes de lluvia, creando unas condiciones de baja humedad atmosférica que explicaría la inusual sequía que vive España desde que se iniciaron estas operaciones.
2.- Subir las temperaturas de forma alarmante: los chemtrails se expanden durante horas, formando una capa blanquecina que crea un efecto invernadero artificial (ya que evita que el calor de la tierra escape al espacio).
3.- Provocar el cambio climático que tanto se publicita en los medios de comunicación y que sin las fumigaciones no existiría.
4.- Esparcir por la atmósfera ciertas sustancias tóxicas y patógenas que estarían aumentando el número de enfermedades crónicas y alergias graves de forma alarmante en todo el planeta.
Estas conclusiones, se ven reforzadas por denuncias de asociaciones locales de agricultores, como es AVIMON en Soria, o de agricultores payeses que denuncian que hay aviones que pasan rociando algún tipo de sustancia sobre las nubes de lluvia impidiendo que éstas precipiten. Igualmente, existe mucha controversia con el famoso cambio climático de que Al Gore y ciertas multinacionales tratan de publicitar a marchas forzadas desde el inicio de las fumigaciones tal vez con fines comerciales.
Es también bastante común ver como aumentan de forma significativa las gripes, los resfriados y las alergias extrañas y persistentes, o como se incrementan los niveles de enfermedades crónicas cada vez que estos aviones pasan sobre nuestras ciudades dejando el cielo pintado con dibujos, cuando menos, inquietantes.
Vía: Angulo13
© Sentimientos Paralelos


Si utilizas algún contenido de esta página debes hacer mención y enlace al post directo de dicho contenido. La dirección de cada post individual la encontrarás pulsando encima del título del mismo. No se puede hacer uso comercial ni trabajos derivados total o parcial del contenido de este blog.
Gracias por respetar mi trabajo






Safe Creative #0810111071154







Gracias por tu visita
(Isabel Sánchez)