Mi verdad puede resultar ficticia; mi fantasía puede parecer realidad.
La verdad y la fantasía son como los idiomas, si no se saben interpretar, es difícil comprenderlos.
(Isabel Sánchez)










Vivir sin cargas ajenas: condición esencial para la felicidad.






¿Cómo dejar de cargar culpas ajenas?


"A algunas personas les es muy dificil librarse de la mala costumbre de llevar sobre sus hombros cargas ajenas. Algunos de nosotros vamos encorvados por la vida con una gran mochila a nuestras espaldas, cuyo peso apenas podemos soportar. En especial aquellas personas que en su infancia sufrieron del abuso emocional de sus padres y superiores tienen una especial tendencia al sacrificio. A todos nosotros nos mal enseñaron haciéndonos pensar que la empatía significaba cargar con los problemas, emociones, pensamientos neuróticos y decisiones de los demás; llenarnos de culpa y de preocupaciones ajenas. Nos enseñaron que lo que los demás piensan de nosotros era más importante que nuestra propia felicidad y visión de cómo son y deben de ser las cosas para nosotros mismos.
La diferencia entre ayudar cuando nos lo piden y cargar con los problemas ajenos es muy fácil: Cuando ayudamos a alguien de manera sana, no nos olvidamos de nosotros mismos cuando lo hacemos y no aceptamos a pie juntillas la versión del otro. La diferencia fundamental es la culpa. Cuando nos sentimos culpables por no llevar una carga ajena sobre nuestros hombros, supone que nuestra actitud no es saludable. En cualquier momento nos abandonamos y olvidamos, cambiamos nuestro humor, nuestra perspectiva y nuestros sueños por los de los demás. Si la percepción de otro sobre ti mismo te enfada, te entristece o te perturba, le estas dando demasiado poder y estarás cargando con su negatividad.
Esta actitud ante la vida, además de traernos mucho sufrimiento, quebraderos de cabeza y dolor, provoca importantes problemas de salud. Muchos de nuestros órganos pueden sufrir: Nervios, corazón, hígado, riñones, glándulas suprarrenales... la lista es interminable. No es dificil que suframos cansancio crónico, sobrepeso, depresiones frecuentes e incluso algún tipo de adicción.
Personalmente no soy muy partidaria de utilizar demasiados rituales y actos ceremoniales para protegernos de las posibles experiencias y energías negativas que nos vengan del exterior, pues pienso que esta necesidad va desapareciendo según vamos aceptándonos a nosotros mismos, reconstruyendo nuestra autoestima y siendo más y en mayor manera asertivos. Sin embargo un método estupendo de librarnos de dolores y culpas ajenas que cargamos en exceso es repetirnos una o dos veces al día los siguientes mensajes:
"Mi estado natural es ir ligera y sin cargas ajenas"
"Me merezco estar rodeada de personas maduras y que proyecten positividad sobre mi"
"Devuelvo a aquellos a quienes pertenecen sus cargas y su negatividad"
"Yo no cargo con negatividades y cargas ajenas
Estar ligera / ligero es importante para mi salud y mi vida"
"Cada uno puede cargar y resolver sus propias cargas y problemas"
"No acepto proyecciones de los demás. Los demás son responsables de sus proyecciones y problemas"
Es posible que durante este proceso diario veamos incluso en nuestra mente la imagen de aquellas personas que nos han enviado o de las que hemos tomado las cargas (a veces lo hacemos inconscientemente y de manera compulsiva y voluntaria). Poco a poco nos irá siendo más fácil, hasta que el universo capta el mensaje de que no llevamos cargas ajenas y las personas que se asemejan más a nuestros deseos de vivir ligeros y felices se irán acercando a nuestras vidas. Sin duda nos puede ayudar también hacer una cura depurativa, pues si somos personas que llevamos a nuestras espaldas cargas tóxicas de otros, sin duda las tendremos impregnadas en nuestro cuerpo en forma de toxinas, pues quien no se ama lo suficiente para decir "No" a las cargas toxicas ajenas, con toda seguridad las almacenará en su cuerpo en su forma física.
Enseguida nos pueden surgir sentimientos de culpa y de vergüenza, porque nos han enseñado que ser una buena persona significa sacrificarse y llevar encima el peso de todo y de todos, pero nuestro destino, nuestra salud y nuestra existencia depende en muchas ocasiones de que sepamos decir "No" a otros y "Si" a nuestro futuro y a nosotros mismos. Cuando aceptamos las cargas de los demás, igualmente, no les permitimos llevar a cabo su destino y aprender de sus sentimientos. De alguna manera les alejamos de su meta y les condenamos a ser una persona inmadura que no sabe ocuparse de sus asuntos, que no acepta que tú tengas tus propios intereses y valores y que culpa a los demás por todo lo que sucede. Es un proceso fundamental para alcanzar la verdadera madurez y autoconocimiento.
Por supuesto no se trata de egoismo, ni de falta de solidaridad y compañerismo, sino de salud y desarrollo personal. Piensa que el desarrollo del proyecto vital de cada persona hace crecer a todos los demás. Así que soluciona tus propios problemas, disfruta y sé feliz. ¡Lo mereces!"

Vía: ¡Creciendo felices!

DETECTOR DE PLAGIO DE ESTE POST publicado el 27 de junio 2011 en el siguiente enlace: Los ojos del alma, página de fans de Facebook
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