Mi verdad puede resultar ficticia; mi fantasía puede parecer realidad.
La verdad y la fantasía son como los idiomas, si no se saben interpretar, es difícil comprenderlos.
(Isabel Sánchez)




Gadafi estará flipando, y no porque las drogas hayan hecho mella en él, no, sino porque no se esperaba que España colaborase con la nación que primero avisa y luego asusta EE.UU para derrotarle. Recordará (o no) los intercambios que hacían entre los dos países primos hermanos, Libia mandaba petróleo a España a cambio de armamento, es lo que reflejaban las imágenes viendo entrar y salir al malo malísimo del dirigente libio en los palacios de la Zarzuela y la Moncloa, como Pedro por su casa; porque ¿por qué iba a haber tan estrecha relación entre los mandamases de Libia y España?
Hasta podría ser que Gadafi se pregunte, en sus alucinaciones, si le estarán enviando misiles a prueba de promoción para que haga algún pedido a esta España que se frota las manos con esa guerra como modo para dar salida a su industrialización de armamento, que últimamente está de capa caída ya que ahora nos matamos tecnológicamente.
O tal vez, como el líder libio ya no empina el codo como antes debido a su deteriorada salud, en vez de enviarle riojas quizás le estén enviando F-18.
Y es que del malo malísimo y del bobón todo es posible, ya se sabe que los síndromes de abstinencia llegados a una edad avanzada ocasionan un menoscabo peligroso en los cerebros, agravándolo en los descerebrados.


© Sentimientos Paralelos


Si utilizas algún contenido de esta página debes hacer mención y enlace al post directo de dicho contenido. La dirección de cada post individual la encontrarás pulsando encima del título del mismo. No se puede hacer uso comercial ni trabajos derivados total o parcial del contenido de este blog.
Gracias por respetar mi trabajo






Safe Creative #0810111071154







Gracias por tu visita
(Isabel Sánchez)