Maldita desigualdad

El mundo está en venta. Nuestras vidas en peligro. Pero sólo ellos conocieron la desgracia más extrema.


Maldita desigualdad la que nos convierte a todos en culpables de todo.
Mientras más de la mitad del planeta no tiene qué comer, el resto sólo se preocupa de comprar, consumir y derrochar hasta lo que les corresponde por vida y por derechos humanos a los más desamparados.
Yo quiero vender lo vivido, también lo destruido. Subasto los errores y lo perdido. Y regalo las ilusiones.
Me construiré otra vida mejor. La viviré hasta gastarme, sin esperar nada de los sucios beneficios de esta miserable y arrogante sociedad. Mientras, los demás se quedarán impertérritos esperando nuevas tragedias ajenas.
-----
El miedo es lo único que nos limita
Gracias por tu visita

Comentarios