Dia Universal de la Infancia



Lo que más me conmueve y me afecta profundamente de este mundo es el dolor y el sufrimiento de un niño.
Pienso que aquel que engaña, manipula y maltrata a un niño es un miserable que no merece permanecer en una sociedad íntegra en donde se deben proteger los derechos del ser más inocente y puro.
Sinceramente creo que se deberían imponer castigos definitivamente más eficaces para que esa lacra de energúmenos y criminales que perjudican gravemente los derechos del menor, desaparezca por completo del planeta. Los niños merecen vivir sanamente en este mundo rodeados de cariño, comprensión y protección por parte de todos, y no esos malditos y asquerosos criminales que muchas veces quedan impunes de sus delitos cometidos con seres inocentes cruelmente maltratados. Y no crean que sólo me refiero a los pederastas, sino también a mismísimos jefes de Estado y gobernantes mundiales que permiten, generan y fomentan la violencia desprotegiendo al menor de los abusos tanto civiles como militares en un mundo donde se puede cometer errores entre nosotros, pero jamás jugar con la integridad de los niños. A todos esos irresponsables que la vida de un niño les importa un pito, les digo desde aquí que si en mi mano estuviera su castigo, se lo inyectaría directamente en vena.

El Derecho Internacional Humanitario, (que consiste en imponer límites a la guerra con un denso entramado de normas jurídicas que restringen el recurso a la violencia en tiempo de guerra, manteniendo el respeto, la protección y la asistencia apropiada, sin discriminación alguna, a todas las personas que no participan, o han dejado de participar en los conflictos armados, junto con los combatientes capturados y demás personas privadas de libertad, para que todos sean tratados con humanidad, sin violencias ni torturas), prohíbe el reclutamiento de niños para combatir en guerras. Una vez más se puede comprobar que es incumplido al igual que la Declaración Universal de los Derechos Humanos. No sé para qué inventan tantos tratados sobre Derechos si no se cumple ninguno.
Niños que presencian las atrocidades cometidas contra sus padres, sus hermanos, que son separados de sus familias y reclutados como soldados, tomados como prisioneros y muchas veces asesinados porque no aprenden a matar o porque intentan escapar de sus torturadores.
Esos Estados que no respetan los derechos fundamentales de los niños, especialmente en tiempo de guerra, como el acceso a los alimentos y el agua, a los cuidados médicos adecuados, a la necesidad de reunir a los niños combatientes con sus familiares, esos Estados tienen el deber de aplicar las normas humanitarias relativas al respeto y protección de los derechos del niño.
El respeto de la dignidad humana implica el respeto de la unidad familiar.
En las últimas décadas han quedado millones de niños y niñas muertos en conflictos armados; otros millones han quedado discapacitados, ciegos, con lesiones cerebrales; otros millones se han convertido en refugiados; otros millones están desarraigados de sus comunidades.
Las historias de los niños en la guerra son espeluznantes, son las principales víctimas del hambre, las enfermedades, el trabajo forzado, el reclutamiento como soldados, los abusos sexuales.
Algunos deben ser los responsables de tanto horror en la infancia más desvalida. Y lo peor de todo es que la mayoria del pueblo pone su confianza en esos responsables. Qué tristeza de humanidad. Y qué fácil y cobarde es usar a un niño.

¿Cómo se puede sentir uno feliz sabiendo de semejantes atrocidades con nuestros niños?

Os dejo un video con la canción de José Luis Perales: "Que canten los niños", en memoria de todos esos niños que no conocen lo que es sonreir.




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El miedo es lo único que nos limita
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