¿Somos realmente quienes creemos que somos?



Según sostiene el psicólogo forense y profesor de Psicopatología de la Universidad de Barcelona, Adolfo Jarne, la maldad que lleva a determinadas personas a actuar contra otra y realizar actos violentos, tiene una parte de enfermedad, aunque no se puede explicar sin tener otros aspectos en cuenta.
El psicólogo clínico del Hospital de Día de Adolescentes de Badalona (Barcelona), Marc Dangerfield, dice que hay un tipo de personas que saben que están haciendo el mal y que sienten placer por ello, a los que se les define como perversos. Esta perversión es la forma de vida que han adoptado y la única manera de relacionarse con el resto de la sociedad, y la "satisfacción" que sienten cuando actúan les hace continuar adelante. Una de las características de este colectivo es que intentan presentar lo malo como bueno a través de engaños y son plenamente conscientes de que están haciendo daño. También dice que existe otra tipología que es la de aquellos que actúan con maldad como "vía de descarga". Se trata de personas muy dañadas personalmente, que han vivido situaciones catastróficas, que no pueden pensar y evacuan su malestar a través de la violencia, aunque no son conscientes de que hacen daño. "Se puede entender el acto violento como una vía de comunicación".
A través de los años muchos son los psicólogos y psiquiatras que han estudiado y experimentados comportamientos en los seres humanos directamente relacionados con la maldad.

De Eduard Punset, he recibido este interesante video de la entrevista que mantuvo con Philip Zimbardo, psicólogo de la universidad de Stanford y autor del famoso Experimento de la cárcel de Stanford que fué llevado a cabo en 1971 por un equipo liderado por él. La idea era la de formar una cárcel ficticia y reclutar allí a prisioneros y guardianes, todos voluntarios, seleccionando los diferentes roles que desempeñarían cada uno de ellos.

En el video Zimbardo le explica a Punset como se desarrolló el experimento.


-----
El miedo es lo único que nos limita
Gracias por tu visita